El Centro de Politicas Canadience, Latinoamericana y Caribeña condena enérgicamente el intento de golpe de Estado contra el Presidente legitimo de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de la extrema derecha neoconservadora que lidera el presidente Donald Trump, con la compañía de algunos gobiernos derechistas del hemisferio occidental agrupados en el llamado Grupo de Lima, con la infame complacencia del gobierno canadiense de Justin Trudeau.

La pretensión de estos países en reconocer como Jefe de Estado venezolano al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, actualmente en desacato de acuerdo a sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, constituye una violación flagrante a la Constitución y leyes venezolanas, y los principios del derecho internacional y sienta un precedente muy grave en la región de América Latina. La aplicación de este nuevo “Plan Condor” significa un retroceso para la región a épocas horrendas de golpes y terror ya superadas.

Solo el pueblo de Venezuela tiene la facultad de escoger a sus gobernantes. El 20 de mayo de 2018, el entonces candidato Nicolás Maduro obtuvo 6.245.862 de votos válidos para adjudicarse la presidencia de Venezuela, seguido del candidato opositor Henry Falcón, quien solo alcanzó 1.927.387 votos, con un 46,02% de participación. Esta participación inusual fue originada por el boicot promovido por la extrema derecha no significó en modo alguno la deslegitimación de dicho proceso electoral. Precisamente, la extrema derecha dejó de participar en dichas elecciones tras recibir órdenes directas del gobierno estadounidense a no suscribir un acuerdo de paz y convivencia política con el gobierno, tras meses de negociación en República Dominicana bajo la mediación del Presidente dominicano Danilo Medina y el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero.

El Centro de Politicas Canadience, Latinoamericana y Caribeña exhorta a la comunidad canadiense, latinoamericana y caribeña a reconocer y respetar la voluntad soberana del pueblo venezolano, y solicita al gobierno canadiense, con respecto a Venezuela, que respete los principios de no intervención y derecho irrenunciable a la libre autodeterminación e independencia consagrados en el derecho internacional.

25 de enero, 2019